María Martínez Franco, más conocida por el público romántico como Arlette Geneve, publicó su primera novela «Las espinas del amor» en 2007 en la editorial Vía Magna.
Con su primera novela no dejó indiferente a nadie pues su personaje masculino principal era una auténtico tirano cuyos celos patológicos hizo sufrir mucho a Aurora, aunque ésta tampoco se quedaba atrás, pues si hay una protagonista que tiene los ovarios en su sitio y no se dejaba amilanar por macho alguno, sin duda ésa es la protagonista de “Las espinas del amor”, primer libro de su serie Redtower que continuó en 2009 con «Embrujo Seductor».
También es autora de una novela contemporánea «La última cita» publicada por editorial Vestales en 2008 y de dos antologías publicadas en 2009, «Mil y una noches de amor» y «Mil y una noches de amor. Historias de Navidad», también editadas por editorial Vestales. Ganadora de varios premios de novela corta, Arlette Geneve es sin duda alguna, hoy por hoy, una de las autoras más controvertidas y más polifacéticas del panorama romántico español.
Con su última novela «El carcelero de Isbiliya» que hoy os presentamos fue finalista del Premio Planeta 2008. Una magnífica novela donde rememoramos nuestro origen cristiano y musulmán.
| El carcelero de Isbiliya, la historia... |
 | El carcelero de Isbiliya, Arlette Geneve (04 de Febrero)
Novela seleccionada como una de los diez finalistas del Premio Planeta 2008.
Una muchacha Rosalía, una valiente joven cristiana, se adentra en la conflictiva Al-Andalus disfrazada de hombre con la intención de rescatar a su padre. Cuando cae en manos del soldado más sanguinario del ejército musulmán, sus esperanzas de salir con vida de su aventura se desvanecen.
Yibrail es el torturado primo del califa de Sevilla. Sobre el odio que siente por los cristianos tan sólo prevalece el resentimiento hacia su madre, quien lo abandonó cuando aún era un niño. Pero sus sentimientos se tornarán casi imperceptibles ante la fuerza del amor que Rosalía despierta en él.
El ímpetu de una pasión prohibida y el anhelo de un amor abrasador. ¿Conseguirán Rosalía y Yibrail vencer al destino? |
El carcelero de Isbiliya, es una novela en la que predominan los sentimientos, por encima de todo. La he leído a un ritmo acelerado por la expectativa que iban generando los acontecimientos, que me llevó de la mano desde el momento en que la hija del conde de Puertas Negras decide valientemente ir en su rescate atravesando el campo entre los miles de muertos consecuencia de la Batalla de Alarcos, en la que el rey de Castilla Alfonso VIII tuvo una sangrienta derrota, frente a Yusuf II, califa almohade, por no esperar refuerzos de los leoneses. Rosalía Galiana, una jovencísima mujer, penetra en la fortaleza de Alarcos vestida como un musulmán y se encuentra a partir de allí en una larga y penosa encrucijada que va más allá entre su amor por el Ángel Negro, Yibrail, y sus profundas creencias religiosas.
Salpicada de momentos construidos de manera maquiavélica, Arlette Geneve hizo que durante la lectura mis sentimientos saltaran de la euforia a la desesperación; del amor al odio, del odio a la venganza, a la consternación, a la rabia, y así sucesivamente, pues en esta novela cada uno de los acontecimientos va dejando paso al asombro, que no termina hasta la última página.
A lo largo de la novela se nota la cuidadosa recopilación de la autora de las costumbres musulmanas, que va desde los modales, hasta la ambientación casi cinematográfica, sin pasar por alto las escenas eróticas entre Rosalía y Yibrail, una fina muestra de su pluma genial. Leer
El Carcelero de Isbiliya nos llevará a mirar como a través de una celosía la vida en los cuentos
Las mil y una noches, donde esclavos eunucos preparan los baños perfumados, las gasas y sedas, y se convierten en fieles devotos de sus amos hasta llegar a lo indecible.
No es mi intención develar toda la trama de esta interesantísima obra, pero sí me atrevo a decir que una vez publicada será sin duda un gran éxito, pues contiene todos los elementos necesarios para despertar el interés de los lectores. No en vano fue escogida entre cientos de otras novelas para quedar entre las diez finalistas del Premio Planeta.
Blanca Miosi.