Lanzamiento de Un féretro en el tocador de señoras...
Regina Roman es escritora, abogada penalista, actriz, y policía. Incansable creadora de historias y personajes, acaba de publicar su primera novela, Un féretro en el tocador de señoras.
Empezó como escritora de fantasía y aventuras, empeñada en crear una saga a lo Harry Potter, pero con una heroína femenina. Así surgió La leyenda del hada roja, tetralogía de la que ya ha escrito los tres primeros volúmenes, aunque aún no han sido publicados. Escribiendo la 2ª parte, Agael el mago, tuvo la imperiosa necesidad de dar salida a otras ideas; radicalmente distintas; quizá fueran las experiencias y sensaciones atesoradas en sus años de ejercicio como abogada criminalista y de familia (haciendo mediación familiar, que no es sino terapia psicologica con ambas partes hasta llegar a un acuerdo común).
"Debo admitir que me sorprendía sobremanera y me glorificaba, el cambio brutal de actitud de los clientes, después de pasar por el cedazo de mi positivismo, mi optimismo, mis ganas contagiosas de luchar", comenta Regina. "Y me pregunté de qué modo podía llevar ese "cargar las pilas" a un montón de gente, en lugar de trabajar individuo por individuo. La respuesta estaba clara: ESCRIBIR."
Así ha nacido un nuevo género, la autoayuda novelada en clave de comedia, que más tecnicamente, se denomina Psyco Comedy o Comedia Psicológica; bebe de las fuentes del chick-lit (eso sí, a la española) y de la comedia romántica. Aunque Un féretro en el tocador de señoras es mucho más... pero sólo lo descubrirás leyendo.
¿Qué hacer cuando te peleas con tu rica familia y te vas de casa? Sencillo, irte a vivir con tu novio.
¿Qué hacer cuando la vida junto a tu novio pijo se hace insoportable? Sencillo, pillarte tu propio apartamento.
¿Qué hacer cuando un fantasma revoltoso se instala en tu piso y te encarga una misión suicida? La cosa se complica… bastante.
Olivia de Talier es una chica que lo tiene todo, salvo la libertad de decidir su futuro. Su valentía y el ansia por ser auténtica, la llevará a enfrentarse a su familia, a quedarse sola. Tras un delirante paréntesis de convivencia con su novio, salpicado de anécdotas divertidas, alquila su propio piso y su verdadero yo, comienza a aflorar. Pero en ese piso, además de ella vive alguien: un extrañísimo y sofisticado fantasma, con muchas inquietudes comunes con Olivia, que la embarcará en una peliaguda misión, que pondrá la vida de nuestra protagonista, definitivamente, patas arriba.
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Para siempre en nuestro recuerdo, Manuela.

